Ki’iki’ t’aano’ob. U tsikbalil u lu’umkabilo’ob in kaajal. Cuentos de mi tierra

 

“Recopilar, recrear y difundir es llevar una ofrenda para brindarla como puente de comunicación y entendimiento intercultural”. Bajo esta consigna, Ki’iki’ t’aano’ob. U tsikbalil u lu’umkabilo’ob in kaajal (Cuentos de mi tierra) de Antonio Martínez Martín, tiende los puentes para invitarnos a dialogar con la memoria de un pueblo cuya herencia sigue viva en sus relatos.

            Este volumen bilingüe ofrece un conjunto de historias breves recopiladas y transcritas por Ana Patricia Martínez Huchim, en las que los personajes protagonizan escenas de la vida cotidiana llenas de imaginación, humor e ingenio. A veces con evocaciones de las fábulas clásicas y otras con sencillas descripciones de la forma de ser de ciertos animales de la región, los relatos aquí incluidos dan cuenta de una relación estrecha y vital entre el ser humano y la naturaleza.

            El monte y sus habitantes, el hogar y la milpa son los espacios en que transcurren estas historias y más que escenarios o telones de fondo, se erigen como otro personaje, puesto que son fuente inagotable de sabiduría y núcleo del cual surgen las posibilidades para la intervención de seres fantásticos locales y de santos cristianos.

            Una de las cualidades que, en lo personal, considero más significativas de este libro es la de ir develando, a través de la oralidad de un pueblo, las más diversas facetas de la condición humana: nuestras bajezas y mezquindades, lo mismo que nuestra capacidad de admiración, respeto e identificación con la naturaleza y, desde luego, el sentido del humor que nos permite conocernos a nosotros mismos y reconocernos en los demás.

            Me permito citar un par de textos a modo de ejemplo e invitación a la lectura:

“El destructor mapache”

El mapache es un animal destructor. Cuando se siembra la milpa, entra a escarbar la semilla y cuando los elotes empiezan a dar fruto, sacude las matas y si pesan las quiebra. Sube también al prendido a pelar las mazorcas y sólo come las picadas. Cuando se llena se va.

***

Cuentan que antes de entrar a la milpa, el mapache se toca el trasero: si lo tiene húmedo o mojado significa que hay peligro, que lo están espiando para cazar. La voz popular compara con los mapaches a las personas que por temor no acuden a una cita:

Ma’ taali’ tumen tu talaj u yiit (No vino porque se tanteó el trasero). (Martínez 50)

 

“Calabaza disparada”

A un señor que era buen cazador su esposa le dijo:

-Oye, viejo, quiero comer algo de lo que tiras.[1]

Al día siguiente, muy temprano el esposo se fue al monte. Transcurrió el día y no encontró ninguna presa.

Al pasar por su milpa el señor vio una calabaza grande y se le ocurrió dispararle, luego la hizo pibil. Al regresar a su casa le dijo a su esposa:

-Vieja, aquí está lo que quieres comer.

La esposa comió gustosamente.

Pasado algún tiempo la señora le dijo nuevamente a su esposo:

-Oye, viejo, yo quiero comer otra vez algo de lo que tiras, como lo que trajiste la vez pasada. (Martínez 58).

 

Cabe agregar que Ki’iki’ t’aano’ob. U tsikbalil u lu’umkabilo’ob in kaajal (Cuentos de mi tierra) está conformado por textos recopilados de la tradición oral y textos de creación basados en sucesos acaecidos al autor. Antonio Martínez Martín (1936-2012) es originario de Tizimín, Yucatán, músico y cuentista.

El libro puede ser adquirido en la librería de Sedeculta en Mérida, Yucatán.

 

Martínez Martín, Antonio. Ki’iki’ t’aano’ob. U tsikbalil u lu’umkabilo’ob in kaajal (Cuentos de mi tierra). Mérida: SEDECULTA, 2013.


[1] Tirar: cazar.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s