De médico a sicario y otros mundos posibles

La situación actual de nuestro país dificulta cada vez más hallar sentido alguno en palabras como ética, esperanza, dignidad. Y sin embargo, uno insiste en aferrarse a los pequeños detalles o circunstancias que pudieran devolverle a esas palabras, por lo menos, un dejo de sus luminosas acepciones. Más que hablar del horror que a diario nos desgarra, dedicaré estas líneas a presentar una novela que, en medio de la grisura de su contexto y el nuestro, se niega a la resignación y a dejar en el abandono a aquellas palabras que agonizan.

Indudablemente inserta en la corriente de la llamada narcoliteratura, De médico a sicario (2014) de Edgardo Arredondo explora el mundo del narcotráfico, la lucha entre cárteles de la droga y el paulatino involucramiento de distintos sectores de la sociedad con el crimen organizado. A modo de testimonio narrado a través de la voz de Román Arzamendi, conocemos la historia de este simple ortopedista de una clínica del IMSS en el norte de México y su involuntaria relación y posterior amistad con los líderes del cártel de “Los alacranes”. Al modo de la novela de aventuras, la vida de Arzamendi se va complicando de modo gradual y, lo que comienza con una solicitud de asistencia a un reo del penal que resultó herido en un motín, pronto se transforma en una colaboración obligatoria y sistemática con los sicarios de dicho cártel.

Lo curioso no es advertir qué circunstancias van involucrando al personaje con los narcotraficantes, sino las relaciones que establece con ellos, su modo de sobrellevar las situaciones más adversas donde la violencia lo va cercando por todos los flancos, al grado de hacer colapsar su vida sentimental, social y laboral. Aunque Arzamendi no tiene reparo en exhibirse exhausto y desgastado debido a la presión y al temor, siempre hay en él un cierto ímpetu de continuar cumpliendo con su trabajo y de hacerlo de la mejor manera posible, sin fijarse en quién es el paciente. El peso de los horrores cotidianos, se ve equilibrado con un aire de ingenuidad característico de Arzamendi y un sentido del humor no menos inocente que prevalece aún en las más difíciles decisiones, en la relación particular médico-paciente que establece con ciertos miembros del cártel y en sus mismas cavilaciones:

Es incómodo admitirlo, pero lo que siguió después fue una agradable tertulia. Departí un momento con El Cejas, El Chalecos, El Capi y El Lencho… Si pudiera abducirlos y llevarlos a otros sitio, en otras circunstancias, no los consideraría tan inhumanos. Me inquietaba pensar que estaba ya afectado por el famoso Síndrome de Estocolmo, pues ya no sólo me mostraba tolerante hacia ellos, sino que empezaba a tenerles simpatía, sobre todo porque el trato a mi persona era en verdad cordial y respetuoso.

Quizá porque el mismo Arzamendi parece ser un optimista sin remedio y un hombre con mucha suerte, desde su perspectiva, la mayoría de los personajes muestran su faceta menos atroz, su lado más caritativo. La ciudad y cada sector de la sociedad en torno suyo se mueren o se corrompen, sin embargo, el médico se empeña en luchar porque con él no suceda ni lo uno ni lo otro, incluso cuando su vida ha llegado a un punto crítico donde será difícil desvincularlo de los miembros del cártel y no tiene otra opción más que arriesgar la vida una vez más, ahora intentando huir definitivamente de su ciudad.

Es claro que De médico a sicario no pretende asumir para sí el peso de lo documental, de la escena cruda y descarnadamente violenta, así como tampoco se enfoca de modo particular en la impunidad, la injusticia y la franca incompetencia de nuestras autoridades. No lo hace y se lo agradecemos, porque la literatura es, por fortuna, mucho más que una mera copia de la realidad. En este caso, se trata de plantear un universo posible, tal vez no más esperanzador, pero en definitiva mucho menos desolador que el que vivimos y en el que existen resquicios por donde se va filtrando algo de la luminosidad de aquellas palabras que han ido perdiendo sus sentidos.

De médico a sicario de Edgardo Arredondo será presentada el próximo miércoles 29 de octubre en la Facultad de Medicina a las 21:00 hrs. y el libro se encuentra a la venta en la librería de SEDECULTA.

Arredondo, Edgardo. De médico a sicario. Mérida: SEDECULTA, 2014.


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