La esquina es (también) mi corazón

Con mucho de poético y otro tanto de barroco, las crónicas de Pedro Lemebel se paran en la esquina de una calle cualquiera. Se desvisten de miramientos, de cortesías innecesarias, de hipócritas pudores, y claman a los cuatro vientos la versión más entrañable en la vida de personajes anónimos y, las más de las veces, marginales.

Se ha destacado en su escritura el predominio del tema homoerótico, el cual, por fortuna, no es sólo un tema, sino energía creadora dedicada a explorar y evidenciar la fascinante intimidad de una sociedad tan falsa como represora. En este juego absurdo de la doble moral es donde mejor se despliega el humor de Lemebel, pues su mirada lúbrica no permanece en la esquina sino que se cuela por los más recónditos espacios que todo el mundo pretende inexistentes: los baños turcos sólo para hombres, las cárceles, los reclusorios militares, los cines de permanencia voluntaria, los antros, las calles nocturnas de “tolerancia”.

Las crónicas urbanas reunidas por primera vez en 1995 bajo el título La esquina es mi corazón, exploran precisamente estos espacios de la clandestinidad y la libertad sexual en un país que aún no logra ahuyentar la sombra de la dictadura más reciente: Chile. A través de una mirada escrutadora, Lemebel narra hasta los más mínimos (los más tristes y patéticos, los más cursis y encantadores) detalles de la pasión y el encuentro carnal. Quizá por esto en algunos lectores causa rechazo ese modo tan directo, tan cínico a veces, de llamar a las cosas por su nombre e incluso de evidenciarlas con un poco más de nitidez. A decir de Monsiváis, Pedro Lemebel

es un escritor original y un prosista notable y, para sus lectores, es un freak, alguien que llama la atención desde el aspecto y rechazo a la normalización ofrecida. Un escritor y un freak, indisolublemente unidos, los que están fuera, en la desolación y la energía de los que sólo se integran a su modo, en los márgenes que ya no tienen el peso arrasador de antaño (9).

Pero aun así, hay mucho de poético y de barroco en su escritura. De poético porque advertimos en el cronista una fascinación por los universos explorados que sólo puede ser expresada con un lirismo franco y contundente. De barroco porque sus crónicas se articulan gracias a una saturación de slang chileno, de canciones y filmes populares, de cultura pop y de imágenes superpuestas e intrincadas como una breve pero implacable escena orgiástica aderezada, decía antes, con algo de cinismo, sensibilidad y sentido del humor. Así describe, por ejemplo, al hombre que la noche anterior se ha ocultado en las oscuras butacas de un cine de permanencia voluntaria para participar del sexo anónimo entre hombres frente a una película de Bruce Lee:

Nadie sabe de los suspiros nocturnos del macho, que en la mañana vocifera porque no encuentra la corbata. Nadie podría imaginar que ese tótem se deshoja como doncella en el momento del clímax. Nadie pensaría que detrás de la felpa de un inocente rotativo, se establece un pacto de mutua cooperación. Ninguna esposa reconocería a su negrito en esas acrobacias, por cierto otro. Una sociedad secreta de desdoblaje, un tragaluz que recicla y enmudece para siempre, porque a las 11 p.m. en punto, cuando el The End de la última tanda clausura el beso en Tokio de Bruce Lee con la muñeca plateada, el relámpago de las luces quema todo rastro, evaporando los espermios que nadie hace suyos, porque cada quien está solo y no reconoce a nadie de regreso a la calle, a los tajos de neón que lo trafican en el careo de la ciudad (50).

La esquina es el punto de encuentro para los sin hogar, para los sin trabajo, para los chulos y las prostitutas; es el espacio de espera, de enamoramiento y ocio; es el sitio que al oscurecer se ilumina con la mirada de lo prohibido y es por eso, el núcleo de una sociedad que sigue siendo aunque viva en la negación, es por eso (también) el corazón de la vida misma.Pedro-Lemebel

Lemebel, Pedro. La esquina es mi corazón. México: Seix Barral, 2013.

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s